miércoles, 17 de enero de 2018

A empujones

El cerebro de los niños es algo hermoso. Cada niño ahí corriendo puede ser un ejemplo a seguir, un hombre trabajador o incluso un profesionista, ¿pero saben?

Ahora están criando a criminales, a inútiles y perezosos.
Al darles todo, les enseñan a no esforzarse.
Al consentirles, crecen pensando que merecen cada cosa que pidan.
Al no imponerles orden, límites y respeto, alimentan su narcisismo.

¿Realmente consideran correcto que un menor, diga "yo soy chingon, por que mi mamá es chingona," "yo soy el principe o el rey."? No señores, les hacemos daño, y siento tristeza de ver esta situación en todo lugar al que por accidente voy.

Mientras las madres jóvenes de la actualidad, sólo sueñan con tener lo que nunca podrán, ya que dejaron truncos sus estudios. La sociedad les dice, que un hombre solucionará sus problemas, que la obligación es del padre, las leyes defienden más a la mujer, pero yo les digo siempre en cada oportunidad: ¡EMPRENDAN, TRABAJEN, ESTUDIEN.!

Creció de manera desproporcionada esta nueva cultura, que simplemente se fracturaron las tradiciones y valores familiares. Entonces no pueden lidiar con el hecho de ser madres y mujeres, y esto no tiene nada que ver con machismo y feminismo, mi teoría social es que si aprendieramos a respetar cada límite, comportarnos con prudencia y dedicarle más tiempo a los hijos, no los estuviéramos perdiendo. Es muy común que los niños a partir de los 3 años ya acudan al psicólogo, es común también, que entre padres busquen un culpable... cada niño perdido es un desperdicio, un diamante sin pulir, y así es como lamentablemente aprenden a vivir, "a empujones."

Ana Lerma 2018

LOS AYERES

Me gustaba la ingenuidad de los ayeres:

La de imaginar en los laureles del silencio.
La de tener una conversación observando nuestros rostros.
La de compartir anécdotas y cuentos al anochecer.
La de dibujar y pintar sin interrupciones.
La de desarrollar mentes creativas.
La de estar en contacto con nuestras propias teorías.
La de reflexionar y profundizar en nuestros actos.
Todos somos víctimas del sistema finalmente, antes las personas NO eran más inteligentes,
Sino que antes no existía quien corrompiera la inocencia en los niños y en los adolescentes.

Los padres están cansados de que sus hijos no suelten el celular.
Y los hijos están cansados de que sus padres no suelten el celular.
¿Debe alguien ceder?
Los padres ya no son figuras que representen respeto.
Y los hijos dejan de ser confiables para heredar legados.

¿QUE EL MUNDO ACABE?
CREO QUE YA ESTAMOS MUERTOS.

Ana Lerma 2018.

domingo, 14 de enero de 2018

ROSITA


<< La vida no te roba los lirios y dalias que jamas llegaran a perfumar tu esponjada melena cobriza, fue la connotación dentro del letargo visceral, aquellas casualidades del tiempo... >>

No se si me rodea el suspenso y el drama, ó si todo lo que yo observo me parece especial, en fin, les cuento:

Hace poco tuve una hermosa paciente de 88 años en el country, por Garza Sada. Con diagnóstico de Alzheimer, déficit de atención y trastorno de identidad disociativo. La residencia era como entrar a un pequeño Museo, tan lleno de historia y recuerdos. Ella era toda una dama, en toda la expresión de la frase, una mujer que disfrutaba su feminidad al máximo pese a su edad, usaba pantimedias, faja tipo corsé y vestidos hechos a su talla, de la moda de los años 30's 40's y 50's. Su peluca era exactamente de su color natural, afirmaban sus hijos e hijas, cobriza. Al ingresar me abraza y me llama "Anita", que gusto conocerte, tocando mis mejillas y mi cabello. La observé maravillada, mientras escuchaba las indicaciones. Desde su manera de interactuar, posando cada determinado momento, la forma en que delicadamente acomodaba sus manos, al no hacer ademanes, sin dejarlas caer, sobre su falda. Hasta la manía que de inmediato note, de insistir inquisitivamente cada que el dobladillo del tablón de su falda corte A, se arrugaba.

Me mostro su baño y orgullosa me invito a conocer sus maquillajes y fragancias de diseñador e importadas. Cuando me lleva a su habitación, había fotografías tamaño familiar de su boda, y parecía una modelo de la talla de Dolores del Río, del cine de oro.

En su habitación estaba toda su historia, tenía el primer juego de cortinas que le regalaron. Ella aún recordaba eso, y muchos detalles similares. Pero no podía recordar su edad correspondiente a Adulto mayor, ni a su esposo, (Quiza solo se estaba resistiendo a aceptarlo.)

Sonreía todo el tiempo, no parecía estar consumida por la confusión de la enfermedad, el único aparato moderno en el hogar era un microondas, sus hijos decidieron mantener la residencia lo más parecida posible a cuando ellos eran niños. Trataba de integrarse a las actividades diarias como mejor podía, no sin antes elegir desde la noche anterior, que ropa y calzado usaría.

En instantes parecía que dialogaba con una chica de 13 años, me parecía muy dulce, positiva y entusiasta. Cosas que yo carezco totalmente, (Pensé entre mi, "debe de estar tomando demasiada fluoxetina".)

Le imaginé de esas personas, que irremediablemente contagian un poco de su energía, de su "buena vibra", sin embargo mi posición de enfermera no me permitio relajarme, y ceder ante los chistes espontáneos que regularmente hacia... ¡Hasta su risa era encantadora!, (Demonios y yo muy apenas me sonrei por educación, ya que mi sentido del humor es pésimo.)

<< Estoy algo ocupada, pero enseguida continuó con esta anécdota, Saludos y gracias por todos sus comentarios. >>

viernes, 12 de enero de 2018

Eutanasia

La Eugenesia como filosofía social, basada en el surgimiento del Darwanismo, no era en si una mala teoría. Si las personas tuvieran la mente más abierta y no fueran tan fanáticos de las creencias religiosas ya hubieran autorizado desde cuando la eutanasia, para evitar prolongar el sufrimiento.

Es irónico, Las personas pueden soportar ver sufrir años en cama a sus familiares convaleciendo y descompensandose poco a poco con pequeñas infecciones cutáneas, UPP, atrofia muscular, manifestando depresión, ansiedad, hastío, debilidad, palidez, cianosis, ictericia, en un intento desesperado del cuerpo por hacer evidente el anuncio de la decadencia.
Pueden ver como suplican que ya quieren morir y desean despedirse ó descansar con un poco de dignidad. Pueden soportar diariamente la entrada y salida de paramédicos en cada broncoespasmo, paro respiratorio, paro cardíaco.

Pero no pueden aceptar la idea de simplemente elegir darles paz.

La verdad es que es muy triste ver a los pacientes llenos de venoclisis, dialisis, sondas, cables, traquetomia, monitores, bolsas de recolección de orina, colostomias, drenajes, CVC, venodisecciones, sonda gástrica para recibir alimento y medicamentos, totalmente inmóviles, desnutridos, deshidratados. Ver con el paso de los meses como sus huesos y protuberancias comienzan a deformarse. Sus semblantes grisáceos, apagados, vacíos y ese característico aroma que despiden todos los pacientes de terapia intensiva- intermedia, justo antes de empeorar o fallecer. No es nada grato, a mi no me gustaría estar en esa situación sería una total desgracia, preferiría se aplicara la eutanasia o el suicidio definitivamente.

sábado, 23 de diciembre de 2017

TODO EL TIEMPO:

Estamos resistiendo los encantos de la autodestrucción.

Ana Lerma 2017.

Soy feliz de un modo sombrío:

La naturaleza silente te hace ser así.

Digo, obtienes felicidad pero no lo demuestras... aún a veces me parece incómodo quienes siempre andan sonriendo tratando de animarte. Es, curioso.

Ana Lerma 2017.

Soy...

A veces, hay una luz que ilumina mi interior, tan cerca y tan lejos del suelo, que puedo abrazarla. E inmediatamente me aferro y me despido.

Soy Yo, siempre, la oscuridad penetrando el entendimiento.

Ana Lerma 2017.

A empujones

El cerebro de los niños es algo hermoso. Cada niño ahí corriendo puede ser un ejemplo a seguir, un hombre trabajador o incluso un profesioni...