lunes, 20 de marzo de 2017

PSYCHO (Relato Corto)



PSYCHO


Las húmedas hojas del árbol, junto a la ventana, que aún no habían cedido a la gravedad… Orquestaban a mi oído, una melodía suave y serena; Que sabía perfectamente que era desconocida, pero sin embargo, me parecía al oído familiar. Me incorpore de inmediato apenas pude notar que no estaba en casa, ya que no sabía que dormía hasta que desperté sobresaltado, por los ruidos nocturnos.


- Mi aliento oxidado – (al menos sé que bebía, pensé tomando un suspiro hondo hasta llenar mis pulmones.)


Bajo lentamente la escalera alfombrada, escuchando ahora únicamente mi respiración. Mientras trato de recordar cómo es que llegue hasta aquí, desciendo con cierta reserva y temor, más al momento un relámpago ilumina, es así que alcanzo a ver, algo que parece un cuerpo, justo al frente del borde de las escaleras, apresuro el paso, aunque no quiero acercarme, más lo imposición de hacer lo correcto y ayudar me lo impide. Llego junto a el, quien ya estaba de pie, más la sombra del muro intermedio solo me permitía distinguir la mitad de su rostro, Comienza a sonreírme cínicamente y pregunta - ¿Ya sabes dónde estás? - …


Me alejo sin pensar y termino por correr, al cerrar apenas la puerta, me aleje corriendo como quien es perseguido por una fuerza involuntaria de ser capaz de detenerse, por si mismo. Me pierdo entre la nieve y cada vez es todo más claro, espere que al amanecer mágicamente solucionara, todo lo que mi mente, en ese momento había olvidado. Espere horas, hasta que el cansancio me venció, y mis temores se avecinaron. Reaccione a algo que supongo me hizo correr, pero que en ese momento era imposible aceptar, Estaba perdido, no sabía si estaba más próxima la medianoche o el amanecer, dependía de esta oscuridad y silencio, de este vacío inmenso en mi pecho, de esta nieve infinita, de un total silencio. Tenia urticaria en mis muñecas y enrojecido de tanto rascar la zona.


-¿Qué diablos?- grite.


Me recuesto abrazando mis rodillas, como un menor, y todo alrededor penetraba mi mente como destellos en alusiones dolorosas, traspasando el resto de mi entendimiento,


- Esa silueta en las escaleras, era yo - …


Los impulsos desenfrenados de resolver estos acertijos, me llevaron a regresar a pesar de estar más asustado que al principio. Pero resolví que estaba justo en el patio de la casa, de la cual había salido corriendo horas o días atrás.


Veo tendida sobre el suelo, a esta silueta; Entonces todos mis pensamientos vuelven fugaces y mi salivación aumenta al grado de pensar y casi babear al mismo tiempo, mis latidos explotaban en mi pecho, me arrodillo y sus muñecas nadaban en un charco de sangre muy viscosa, levante su mano (mi mano) en un intento desesperado de aceptación existencial, mas sin querer fue despegada del brazo, las mutilaciones en la muñeca finalmente la lograron desmembrar del cuerpo, en mi asombro levante la mirada sin saber que observar exactamente y fijo mi mirada en ningún punto, sin poder concentrarme en como sentirme y que continuara, suspiro y aprieto su mano desmembrada en mi pecho, vuelvo a bajar la mirada, observo que comienza amanecer sobre sus labios, veo poco a poco aclarar su piel, su rostro … …. Es esta, la chica de la noche anterior yaciendo desnuda y muerta ante mi.


El día antes de ayer

Era un fin de año y deambulaba por las calles empedradas de la capital. Todos parecían tan apresurados haciendo las compras, tan diminutos, tan nada, tan todo, Yo; en cambio: Buscaba una prostituta para pasar el fin de año en mi cabaña alejado de lo mundano, de lo efímero, del bullicio, del control.


Decidí antes, excederme en el alcohol en un bar céntrico, cuando camine junto al pabellón de homosexuales, lolitas, niñas y adolescentes no veía nada que llamara demasiado mi atención, excepto un hastió de solo ver ese desagradable lugar
Pensé en salir de la calle, cuando vi a una morena de perfecta figura torneada, a pesar de su vulgaridad, mantenía una cuidada larga melena ondulada, su rostro incauto, ocultaba mil sueños y fantasías rotas, Ella sería la primera.


Sin decir palabra la tome del brazo y la lleve hasta el auto, en el camino encendió un cigarrillo, quito su calzado me observaba por el reflejo del vidrio de copiloto. Al llegar a mi bien alejada cabaña, inmediatamente se desnuda pero la detuve. Le invite un poco de brandy, y lo sorbió de modo imprudente como si fuese una cerveza, dejo de parecerme atractiva durante ello… (-Debí tomar a una más joven pensé-)
De pronto me siento frente a ella a contemplar sus formas desnudas, el intercambio de miradas, de torpeza e inconsciencia no podrían haber imaginado lo que en seguida pasaría, el vínculo fue encender su segundo cigarrillo, Ella se acerca y baila sensualmente sobre mis muslos, no hice nada, pretendí dejarla desesperarse. Después la tome de un modo brusco en un solo movimiento para inmovilizarla al tomarle los brazos con una sola mano, caí sobre su definida espalda, al voltearla los impulsos desenfrenados de todos aquellos morbos de años atrás no pudieron contenerse dentro de mi placer al verle sufrir, comencé asfixiarla notando como su mirada se opacaba y sus manos intentaban luchar contra mi, hasta que dejo de respirar, mientras le seguí apretando la garganta penetrándola una y otra vez.
Aparte su cuerpo mientras termine la botella de brandy, me deshice de ella en el campo tras la cabaña, como quien se deshace de una mascota con quien nunca sintió empatía, junto a las demás.
Ya en casa recién cerraba los ojos y la escuche reír, Volví a intentar dormir, pero su risa se había escuchado cerca, al pasar por el pasillo note humedad en la alfombra de las escaleras, Fue entonces cuando perdí el sentido, y era todo lo que podía recordar, poco tiempo antes de que la enfermera me obligara a tomar la píldora que solía mantenerme dormido, en este momento atado a la cama aun puedo escucharla tan real como el rechinido, de los zapatos enfermera cuando se aleja, Quien trae los medicamentos cada que vuelvo a morder mi lengua para no seguir gritando.






RELATO CORTO POR ANA LERMA.



Emociones nos traicionan

* Escrita el 8 de Agosto de 2014* Es complicado conservar las imágenes inertes en mi mente, Ante tanta información desorientada pierd...