miércoles, 2 de agosto de 2017

Curiosidad inestable.

Brillo nostalgia, en sus ojos.
Desde la nuca, hasta la cadera,
De caricias impertinentes, le vi.
Naufragando en mis delirios, huí.

No quería acercarme.

Amaneceria pronto,
Su voz continuaba,
Mi pensamiento le aprisionaba.
Y el abrazo inesperado,
Jugueteando entre texturas, naylon y encaje...
Mordiendo el labio, sería otro recuerdo vagabundo.

Solia observarme cada tanto,
Cuando de un asalto me robaba,
Aquel beso torpe y delicado,
Fue inevitable,
sostener la cordura por completo.
Cuando de su lengua bebi,
aquella esencia a bajas dosis,
Robando un poco de todo y nada.

Pude contener dentro de mi,
El éxtasis que emanaban sus manos,
Las cuales disimulaban,
Dentro de la conversación,
Las formas de impregnarse de mis pálidos hombros.

La intriga del sentirme arañando,
la superficie de su piel,
desde la masculinidad a cautela,
mordisqueando el vapor,
Con el viento en contra,
Y los temores a favor.

Mientras Él, se perdía entre fantasías,
La luz nos ahuyentó...
En lugar de correr bajo las sombras,
que se alejaban alrededor,
Nos quedamos compartiendo,
hermeticos y escándalos silencios necios.

Dentro de un par de sueños lúcidos.
En cualquier lugar.
Desde un incómodo sofá.

( Ana Lerma 2017 )

Reflejo

Tengo algo en los ojos... Que ya no veo de modo normal. Tengo penas, Cantos, Versos muertos, Canciones y un poco de ternura marchitando...